Estoy escribiendo este artículo recién comenzada la segunda semana del torneo de Wimbledon y viendo como está el cuadro ahora mismo, hay partidos dignos de un atp 250 con todos mis respetos, me comienza a pasar por mi cabeza el pensamiento de que estamos viviendo un ciclo bastante mediocre en cuanto a nivel se refiere en el circuito ATP.
Si bien es cierto que la igualdad que hay en cada torneo se traduce en encuentros emocionantes desde las primeras rondas, también es una muestra de que hay pocos tenistas que tengan una regularidad en la excelencia. Esto genera por un lado una pelea muy emocionante entre la clase media alta del ránking pero también una brecha gigantesca (evidenciada en el ránking ATP) entre estos y una clase alta que honestamente la componen exclusivamente Alcaraz y Sinner junto con quizás Zverez y Djokovic, pero ambos son una incógnita realmente, uno por su cabeza y otro por su edad.
Son ya varios tenistas del circuito que han comentado que el circuito actual es complicadísimo, Bublik y Zverez han dicho más de una vez que ahora el número 40 del mundo es mucho mejor de lo que era hace 5 años por ejemplo. No quiero ser yo quién les contradiga, más saben ellos que son tenistas profesionales, pero a mi me suena más como una estrategia para darse una mayor importancia a ellos mismos y a sus logros que un halago al circuito honestamente.
Sin embargo esta reducción de nivel pero a su vez un incremento de la igualdad puede resultar más atractivo para mucha gente. Yo crecí viendo a el Big 3 dominar el circuito junto con una segunda línea poderosisima como Murray, Wawrinka, Thiem, Del Potro, Cilic, Berdych y compañía, cuando te sentabas a ver las primeras rondas de estos jugadores sabías cuál iba a ser el resultado casi siempre. Actualmente puedes ver una primera ronda de cualquier torneo, ver que Zverez y Draper han perdido y ni siquiera sorprenderte, ¿compensa realmente?
Embed from Getty ImagesCon los jugadores nacidos en los 80 dando ya sus últimos coletazos y con la generación de los 2000 aún asentándose, la responsabilidad de este momento de valle en el circuito se la tenemos que atribuir evidentemente a la fallida generación de los 90. Esta situación la podemos ejemplificar en 3 tenistas, los cuáles iban a encabezar supuestamente la generación siguiente a la del Big 3, estamos hablando claramente de Medvedev, Tsitsipas y Zverev. Sin embargo a 2025 son sombras de no sólo lo que proyectaben ser, sino también de lo que llegaron a ser. Y es que a día de hoy se encuentran en una encrucijada complicada, ni pegan tan duro como los chicos de los 2000 ni tienen la mentalidad competitiva de su generación anterior. Obviamente cada uno tiene su propia realidad y no están en el mismo punto de sus carreras pero lo que está claro es que están estancados y como se suele decir, si no avanzas, retrocedes.
Pese a esto, creo honestamente que se nos viene una grandísima generación en cuanto a nivel de tenis se refiere. Con Alcaraz y Sinner como máximos exponentes, y un segundo escalón de jugadores como Shelton, Mensik, Fils, Rune, Cobolli, Draper o Musetti, las grandes tardes de tenis deberían estar aseguradas.
Sin embargo, tengo cierto temor respecto a esta generación, y es que creo que puedan estancarse si no logran ganar con cierta regularidad, especialmente por culpa de un Alcaraz y un Sinner que actualmente están arrasando en el circuito. Creo firmemente que ganar lleva a ganar, y por eso considero que jugadores como Zverev, Medvedev o Tsitsipas terminaron quedándose atrás. La generación del Big 3 fue tan dominante que impidió que los nuevos talentos pudieran ganar y sentir que estaban realmente a su nivel. Estoy convencido de que Zverev ya tendría varios Grand Slams si hubiera conseguido el primero hace unos años; hoy en día, da la sensación de que juega con una losa encima cada vez que compite en uno. En otras palabras, si estos jóvenes no logran triunfar a pesar de tener un nivel merecedor de ello, es posible que terminen quedándose atrás.
También es cierto que esta regla no se cumplió con la generación de tenistas nacidos en los años 80. Muchos de ellos mantuvieron un nivel excelso durante años, a pesar de ver cómo Roger, Rafa y Nole acaparaban los grandes títulos. Como resultado de esa perseverancia, lograron finalmente arrebatarles algunos Grand Slams, como en los casos de Wawrinka, Murray o Del Potro. Sin embargo, en 2025 la mentalidad ha cambiado en todos los ámbitos de la vida, y el tenis no es una excepción. La impaciencia domina nuestro día a día, y honestamente, no veo a Holger Rune trabajando incansablemente y dejándose el alma durante años para ganar «solamente» un Grand Slam, a diferencia de aquella generación cuya resiliencia era realmente admirable.
En conclusión, estamos viviendo una etapa de dulce transición en el circuito, digo dulce porque mientras vemos una recesión en cuanto a nivel, estamos viendo el nacimiento de una rivalidad que parece que va a ser histórica como la de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner así que mientras esperamos a que la next gen se asiente y que reviva la old gen (refiriéndome a la generación de los 90) sólo nos queda disfrutar de estos dos monstruos.




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